La sensación al terminar de leer este libro es buena. No conocía a esta escritora japonesa, y su escritura me parece melancólica, bella y muy poética. El relato trascurre lento y sin grandes contratiempos, con un peculiar sentido del humor nipón, y cierta ingenuidad en los personajes.
El libro arranca con la muerte de la abuela de la protagonista Mikage, era su único familiar vivo, ella la había criado y la vida continua en un piso vacío, oscuro, silencioso y sin motivación para hacer nada.
Yuichi aparece como caído del cielo y le invita a pasar una temporada con él y su “madre” Eriko.
Esta muy presente el tema de la soledad en el libro, también Yuichi se queda solo tras la muerte de Eriko, y para Mikage es la segunda vez en que experimenta esa soledad.
Frases del libro referidas a esta soledad, son:
“la felicidad es vivir sintiendo lo menos posible que el hombre en realidad esta solo”…
“me había criado con amor pero siempre me había sentido sola”
“…poco a poco fueron entrando la luz y el aire en mi corazón” (cuando empieza a vivir con Yuichi y Eriko)
“… las personas no se dejan vencer por las circunstancias o por fuerzas que vienen de fuera sino por las que nacen en el interior de si mismos”
Hay una pasión de la protagonista por la cocina, tanto por los electrodomésticos y la habitación en sí como en el arte de cocinar. Frases del libro son: “¿porqué amo tanto las cosas de la cocina? Las quiero como un anhelo lejano grabado en la memoria de la mente. Cuando estoy aquí todo regresa al punto de partida y hay algo que vuelve a mí.”
La cocina ha sido a lo largo de la historia y por todo el mundo, la forma en que las mujeres se han sentido valoradas, respetadas.
Cocinar para otros supone gran placer para la protagonista y se esmera y aplica en realizar sus platos con precisión, y es que la cocina en si es creativa, a través de ella creamos, somos autores y nos expresamos, como pasa con otras artes, es una forma también de comunicarse con los demás y de ser aceptada y necesitada. De alguna manera, la cocina salva a la protagonista de la soledad y la incentiva a buscar trabajo en esa actividad.
Hay una escena del libro en que la autora nos hace ver que amor y cocina están unidos, es cuando la protagonista en mitad de la noche ha salido hambrienta a cenar un katsudon y disfruta tanto comiéndolo que no se va a sentir del todo feliz si no comparte ese placer con su amigo y amor, Yuichi, aunque tenga que ir en taxi a otra ciudad donde este se encuentra y conseguir entrar en el hotel a horas intempestivas de la noche. Compartir ese placer, les lleva a otros placeres y les hace ver a los dos que ya no hay vuelta atrás y que sus vidas se han unido.
En fin, con todo un libro peculiar, e interesante. Me ha gustado, le pongo un 8.
Blog del CLUB DE LECTURA ALJAIMA, ubicado en la Biblioteca Pública del Estado en Albacete y el CLUB DE LECTURA DE LA BIBLIOTECA MUNICIPAL DE SOCOVOS, (Albacete). En él comentamos cómo han sido las reuniones en torno a los libros que vamos seleccionando y qué impresiones han dejado en los lectores. Esperamos que nuestros comentarios sirvan de guía o recomendación para los posibles lectores que se den un paseo por este rincón literario.
Comentarios